La seguridad vial entró de lleno en la agenda presidencial. Tras registrar 9.007 personas fallecidas en las vías durante 2025, el peor dato histórico del país, organizaciones civiles y académicas convocarán a las candidaturas presidenciales a un conversatorio para exigir compromisos concretos frente a una crisis que ya está golpeando salud pública, productividad y tejido social.
La alerta crece porque las cifras continúan deteriorándose. Durante el primer trimestre de 2026, las muertes por siniestros viales aumentaron 20% frente al mismo periodo del año anterior, mientras el país supera los 21,3 millones de vehículos registrados, de los cuales 13,5 millones son motocicletas.
La seguridad vial ya cuesta $10,6 billones al país
El impacto económico de la siniestralidad vial en Colombia ya supera los $10,6 billones anuales, según las organizaciones convocantes. A esto se suman 27.516 lesionados graves en 2025 y más de un millón de personas lesionadas cada año en accidentes de tránsito.
El problema dejó de ser únicamente de movilidad y se convirtió en una crisis estructural de salud pública, productividad y justicia social. Familias que pierden a sus hijos, trabajadores que dependen de la vía, motociclistas, peatones y ciclistas están entre las poblaciones más afectadas.
Las cifras muestran además una presión creciente sobre el sistema hospitalario y sobre las finanzas públicas relacionadas con atención médica, rehabilitación y pérdida de productividad laboral.
Motociclistas y jóvenes concentran la mayor parte de las víctimas
Uno de los puntos más críticos del panorama es el impacto sobre la población joven y los motociclistas.
En 2025, el 66 % de las personas fallecidas fueron motociclistas, principalmente hombres jóvenes. Además, en 8 de cada 10 siniestros estuvo involucrada una motocicleta.
La dimensión generacional también preocupa. El 30 % de las víctimas fatales son niñas, niños, adolescentes y jóvenes, mientras que para adolescentes entre 10 y 14 años la siniestralidad vial ya aparece como la primera causa de muerte en Colombia, según cifras del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
Otro dato expone la gravedad de la situación: cada dos días mueren tres menores de edad en las vías del país.
La seguridad vial entra al debate presidencial
Ante este escenario, la Liga Contra la Violencia Vial y la Coalición por la Seguridad Vial realizarán el conversatorio “La seguridad vial como política de Estado: liderazgo y voluntad política para proteger la vida”, el próximo 11 de mayo en la Cámara de Comercio de Bogotá, sede Chapinero.
El objetivo será conocer propuestas presidenciales y promover compromisos medibles y financiables para reducir muertes y lesiones graves en las vías.
“Hacemos un llamado a las candidaturas presidenciales para que la seguridad vial sea asumida como una política de Estado. Colombia necesita liderazgo, presupuesto, metas claras y decisiones sostenidas para proteger la vida en las vías”, afirmó Mary Bottagisio, directora de la Liga Contra la Violencia Vial y de la Coalición por la Seguridad Vial.
Infraestructura, velocidad y atención a víctimas: los cinco ejes del debate
Las organizaciones plantean cinco frentes estratégicos para la próxima Presidencia:
- Adopción del enfoque de Sistema Seguro
- Gestión de velocidad y factores de riesgo
- Infraestructura vial segura
- Atención integral a víctimas
- Gobernanza y financiación de políticas públicas
La Coalición por la Seguridad Vial reúne a organizaciones como Red PaPaz, Despacio, Dejusticia, Movilizatorio, Fundación Ciudad Humana y la iniciativa “Conduce a 50, Vive al 100” de la Universidad de los Andes.
La próxima Presidencia enfrentará un reto estructural
La discusión sobre seguridad vial ya no puede limitarse a campañas pedagógicas o controles aislados. El crecimiento acelerado del parque automotor, especialmente de motocicletas, está transformando la movilidad colombiana y obligará al próximo Gobierno a definir una política pública con enfoque de largo plazo.
La magnitud del problema también implica decisiones complejas sobre infraestructura, regulación, formación, fiscalización y financiamiento. En un país donde cada hora muere una persona en las vías, la seguridad vial empieza a perfilarse como uno de los debates sociales y económicos más sensibles del próximo ciclo presidencial.