La transformación digital no solo depende de la tecnología, sino de las personas capaces de aprovecharla. Sin embargo, en Colombia, el 59 % de las empresas tiene dificultades para hallar perfiles con las competencias digitales requeridas, cifra que asciende al 68 % en el sector tecnológico, según ManpowerGroup.
Frente a este panorama, Compensar plantea que la formación digital debe asumirse como una estrategia empresarial y no como una iniciativa aislada. “Promover el desarrollo digital de los equipos garantiza que las organizaciones se adapten fácilmente a un entorno en constante evolución. La tecnología no transforma por sí sola; son las personas quienes la hacen útil y relevante”, explicó Andrés Garzón, gerente CoE y de Operaciones de Talento Humano de la entidad.
Una cultura que aprende haciendo
Desde 2021, Compensar impulsa su universidad corporativa IDEA 4.0, una red de aprendizaje digital que ha formado a más de 8.300 colaboradores y acumula 10.000 horas de capacitación solo en 2025. A través de 23 rutas formativas y 15 programas sobre IA generativa, modelamiento de datos, diseño UX/UI e inteligencia de negocios, los equipos desarrollan habilidades aplicables a proyectos reales.
Entre los resultados, destaca la creación de 25 automatizaciones de baja y media complejidad que optimizan procesos internos y facilitan la toma de decisiones mediante analítica de datos. Además, los colaboradores han diseñado 14 prototipos de experiencia de usuario y tienen otros 9 en producción, reflejando una cultura de innovación constante.
Flexibilizar, reconocer y conectar con los objetivos
Compensar ha integrado la formación digital en su modelo de gestión del talento, permitiendo que los empleados certificados asuman nuevos roles o responsabilidades. Esta práctica ha impulsado la movilidad interna y la retención de talento, al tiempo que fortalece el propósito corporativo.
Para extender este modelo, la entidad propone cinco recomendaciones para que las empresas aceleren su transformación digital y desarrollen equipos más preparados:
Alinear la formación digital con el entorno: comprender las tendencias tecnológicas y orientar la capacitación hacia los desafíos reales del sector.
Formar de manera continua y flexible: ofrecer cursos virtuales y microaprendizajes accesibles para todos los colaboradores.
Crear comunidades de práctica: promover espacios donde los equipos apliquen lo aprendido y cocreen soluciones.
Reconocer y visibilizar el aprendizaje: brindar oportunidades de crecimiento a quienes desarrollan nuevas competencias.
Vincular la formación con los objetivos estratégicos: conectar el aprendizaje con la productividad y el retorno de inversión.
“Cuando la tecnología se adopta como hábito, simplifica procesos, orienta decisiones con datos y potencia la autonomía; ahí la transformación deja de ser una meta y se convierte en cultura corporativa”, concluyó Garzón.