Las marcas propias continúan ganando espacio en los hábitos de compra de los colombianos. De acuerdo con el informe Finding Harmony on the Shelf de NielsenIQ (NIQ), el 68% de los consumidores locales considera que estas marcas ofrecen una alternativa válida frente a las marcas comerciales tradicionales, mientras que 64% destaca su buena relación calidad-precio.
El estudio global, que consultó a más de 17.000 consumidores en 25 países, revela un cambio estructural en la percepción del valor de marca. En Colombia, el 50% de los encuestados cree que las marcas propias son de calidad igual o superior a las marcas de renombre, lo que indica una transformación del estigma histórico asociado a este tipo de productos.
Mayor variedad, mejor percepción y más oportunidades de crecimiento
Una de las conclusiones clave del informe es que el 59% de los colombianos compraría más marcas propias si existiera una mayor variedad disponible. Este hallazgo se alinea con la tendencia global de premiumización, donde incluso productos económicos empiezan a ofrecer versiones más sofisticadas o especializadas.
En paralelo, las 10 principales marcas comerciales globales crecieron 4,8% en ventas en 2024, ligeramente por encima del crecimiento de 4,3% de las marcas propias. Esto muestra que ambas categorías están en expansión, y que la clave para minoristas y fabricantes será encontrar puntos de sinergia.
"Nunca ha habido un mejor momento para que fabricantes y minoristas trabajen juntos en ampliar el valor para el consumidor", afirmó Lauren Fernandes, Vicepresidenta de Global Thought Leadership de NIQ.
Estrategias para el equilibrio: ¿competencia o colaboración?
El informe propone recomendaciones concretas para ambas partes:
Para marcas propias:
Proximidad a marcas comerciales mejora la percepción de calidad.
Diferencia de precios (26%) frente a marcas comerciales puede fomentar la prueba.
Para marcas comerciales:
Aprovechar el tráfico generado por marcas propias (60% de consumidores confía en ellas).
Identificar categorías donde las marcas propias expanden la aceptación del producto.
Además, más del 58% de los consumidores globales afirma que la marca es irrelevante, priorizando la funcionalidad del producto. Esto representa tanto un reto como una oportunidad para las estrategias de posicionamiento.