El 2025 marcó un año de inflexión para Grupo Nutresa. La compañía reportó ventas consolidadas por COP 20,6 billones, lo que representa un crecimiento de 10,7% frente a 2024, acompañado de una expansión relevante en rentabilidad.
Más allá del crecimiento comercial, los resultados evidencian el impacto de la estrategia de transformación organizacional iniciada a comienzos de 2025, enfocada en eficiencia operativa y rentabilización sostenible.
Crecimiento equilibrado entre Colombia e internacional
El dinamismo fue transversal en las geografías donde opera el Grupo.
Ventas internacionales: COP 8,3 billones (+11,9%), equivalentes al 40,4% del total. En dólares, crecieron 31,3% hasta USD 2,2 billones.
Ventas en Colombia: COP 12,3 billones (+9,9%), representando el 59,6% del total.
En el frente internacional se destacaron los negocios de Café (+56,6%), Chocolates (+50,1%) y Galletas (+25,2%).
La diversificación geográfica continúa siendo uno de los principales amortiguadores estratégicos del Grupo.
Expansión de márgenes y rentabilidad
En rentabilidad, el EBITDA ajustado —excluyendo gastos no recurrentes— alcanzó COP 3,45 billones, con un margen de 16,8%.
Durante el cuarto trimestre, el EBITDA ajustado fue de COP 1,02 billones, con un margen de 19,3%, reflejando aceleración en eficiencia operativa.
En utilidad neta:
Utilidad ajustada: COP 1,7 billones (+126,6%).
Utilidad contable (incluyendo reestructuración): COP 1,2 billones.
El Grupo incurrió en COP 534.000 millones en gastos no recurrentes de reestructuración durante el año.
Estructura financiera: mayor apalancamiento
En el estado de situación financiera se observa un aumento significativo del pasivo total, que pasó de COP 9,8 billones a COP 22 billones (+124%).
Las obligaciones financieras no corrientes crecieron 272,4%, mientras el patrimonio se redujo 23,9% frente a 2024.
El indicador de deuda neta/EBITDA (sin gastos no recurrentes) se ubicó en 3,73 veces al cierre de 2025, frente a 1,83 veces en diciembre de 2024.
Jaime Gilinski, presidente de Grupo Nutresa, señaló que los resultados reflejan la implementación exitosa de la estrategia de rentabilización sostenible y que en 2026 el foco seguirá en crecimiento rentable y optimización de costos.
El reto ahora no será crecer, sino sostener márgenes, gestionar el endeudamiento y consolidar la eficiencia estructural en un entorno macroeconómico aún desafiante.